miércoles, 26 de marzo de 2008

Espejito, espejito


*Por Jaime

(¡Gracias Colombia!)


Hoy me disfracé de espejo sólo para mirarte.
Fue esta madrugada cuando se me ocurrió la idea, en medio de los jirones de sueño que aún se prendían a mis pestañas dí media vuelta y quedé contra la cortina. Ésta se movió como susurrándome algo y quedo y luego me lo espetó casi como una orden: "!Conviértete en espejo y ponte en la mitad de su alcoba, rígido y atento!".
Esta orden me sacudió terriblemente; por eso vine, desde muy temprano -cuando saliste a tomar el autobus- me deslicé debajo de la puerta a situarme aquí, en el centro mismo de tu íntima habitación, aquí donde ahora te miras con ensueño y te inventas confesiones nuevas.
La gente cree que los espejos no tenemos memoria, pero esto es entendible ya que piensan que no tenemos alma, que nuestra vida se reduce a la fría reproducción de ondas luminosas.

Ni siquiera saben que miramos.
Piensan que al rompernos su única preocupación es donde botarnos y qué será de su suerte.
Allá ellos, por mi parte los dejo ser; sin esa creencia no podría estar aquí, impúnemente, robándome los momentos más sutiles de tu soledad; haciéndome cóncave y convexo para ampliar casi hasta el vértigo el tamaño de tu boca, trepar por las paredes de tus labios y sucumbir a tu aliento, como un vaho que es mi piel en esta aventura de encontrarte...

4 comentarios:

yo dijo...

eu, me gusta la primera línea.

José Manuel Díez dijo...

Por cierto, te he linkeado a mi blog.

Ninna Salusso dijo...

Yo: a mí también me gusta!

Giuseppe: que yo también te he linkeao, tío!

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Ta gueno, ¿espejito, espejito, kien es el más lindo del universo?
Muy creativo, muy bien, me ha encantado y sugerido, por ejemplo eso, hacerme de la bruja del Bello Durmiente ante vos, espejito. Sabes que en el romancero la imagen de la mujer como espejo es usual, la mujer es el espejo de su hombre en la tradición poética medieval, etc.