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domingo, 13 de abril de 2008

Recuerdos IV

Y después de casi un año se volvieron a ver. Los tres sentados en una mesa como si el tiempo no hubiera pasado. Cada uno a su manera, con su estilo de vida, pero con las personalidades intactas.
Estaban más grandes, maduros y sinceros. Los sentimientos y pensamientos a flor de piel.
Mirarse y reconocerse, aún hoy, en el otro.
Tantos buenos momentos juntos.

Después de unas horas los dos permanecieron en el centro del lugar. Mirándose a los ojos con la música de fondo y rodeados de personas. Sólo se miraban. Todavía podían reconocerse. Un abrazo cálido(como los de esas noches en la parada del 60) llegó repentinamente para sanar su corazón. Se sintió en paz y protegida. Se reencontró con la persona que alguna vez había sido.
Cerró sus ojos y se aferró fuerte a su espalda. Aunque él no se diera cuenta, soñó durante esos minutos y volvió a aquellos años: dónde no todo era tan difícil y la vida daba más de lo que pedía.

Se despidieron en el mismo lugar de aquella vez. Una escena repetida: los dos corriendo al compás del colectivo. "Llamáme cuando llegues", dijo él. Ella se subió, pidió un boleto de $1,50 y, mientras buscaba un asiento, lo vió alejarse lentamente.
Una vez que logró sentarse, apoyó su cabeza en el vidrio y durmió todo el viaje de regreso a su casa.
Esta vez lo hizo con una sonrisa. Estaba contenta de haber asistido al reencuentro.

jueves, 6 de marzo de 2008

Recuerdos III

Los fideos de colores, las empanadas de verdura, el cigarrillo después de la comida, la coca servida, postrecitos de chocolate, pedazos de mantecol, medialunas del abuelo, cigarrillos múltiples; churros con chocolate, cigarrillos por doquier, el fernet, la crema hidratante, la tarta de verdura y una esponja vegetal.

Carolina Herrera, la parada del 71, el 71 mismo…el ruido de las monedas, el de sus zapatillas y el de su morral.

Mi cepillo de dientes: no sé si aún descansa sobre ese estante de madera.

Tantas cosas me hacen acordar…

lunes, 21 de mayo de 2007

Tiempos de soledad

Son las 8:15 de la mañana de un lunes. La casa suele estar en silencio a esa hora, salvo por los pasos de mis tacos apresurados que confirman que, una vez más, llegaré tarde al trabajo.
Mientras tomo de prepo el café con leche y el Nestum, (preparado por mi madre); ojeo el diario del día. Por la tele anuncian que Miguel Saiz, gobernador de Río Negro, volvió, justamente, a ser reelecto en su provincia. Con él se refuerza la estructura K. Otro aliado K en el interior del país (que a todo esto…. ¡el interior también existe!).
Una suerte de nostalgia viene a mí en ese preciso momento. Tomo otro sorbo de café y caigo en la cuenta de que ya no tendré las citas obligadas de todos los lunes. Aquellas reuniones privadas que, desde el sillón de mi escritorio, me permitían saber sobre la realidad de 11 provincias de mi país.
Sorpresivamente, vienen a mí las entrevistas con De la Sota, gobernador de Córdoba. Las peleas entre los dirigentes de Mendoza y sus conflictos de sobrepoblación carcelaria e inseguridad. San Luis con su sequía constante y aquel Rodríguez Saá que, tan fotogénicamente, aparecía en los titulares de primera plana del Diario de la República.
Si bajara abruptamente y fuera al foco de la noticia me encontraría con un Río Negro colmado de deficiencias en su sistema de salud y la persistente pelea entre el actual gobernador y su oponente Miguel Pichetto. Si descendiera, aún más, Tierra del Fuego me recibiría con un presupuesto anual superior a muchas provincias de su región y con marcadas diferencias a las del norte.
Llego al final del café con leche y logro ver el fondo de la taza. Nostalgia.
Ahora me doy cuenta que he pasado harto tiempo colándome en las vidas de estos personajes. He compartido tardes del verano pasado viajando por Misiones, Corrientes, Jujuy, y Formosa. Tenía el hábito de sentarme a tomar mate en Tucumán. Más tarde, debería hacer un parate en Santiago del Estero y, más luego, saltar hasta La Pampa sin saber que hacer.
Otra vez, vuelve la melancolía. Agarro mis llaves y la cartera. Me coloco el abrigo. Finalmente, salgo de casa; camino hasta la parada del colectivo. Una semana nueva comienza, pero ésta vez la transito sola.

viernes, 4 de mayo de 2007

*Pensamientos en un día de lluvia*

“…Era casi un Dios, escapado del edén. En este mundo estúpido que no gira bien…”.


“…Almas diferentes: la clara tu, la oscura yo y al final como el bien y el mal somos Almas Gemelas…”.


“…Madre que difícil es la vida. Siempre del placer voy al dolor. Un poco de amor me hace más daño que morir. Un poco de amor no es suficiente para mí…”.

jueves, 26 de abril de 2007

Recuerdos......

Muchas veces tengo la extraña sensación de no entender la "escena" que se me presenta en ése preciso momento.
Confusión.
Risas.
Suspiros.
Confusión, otra vez.
Miro a mi alrededor y lo que veo se asemeja a un fragmento de "Un Mundo Feliz" , una novela escrita por Aldous Huxley.
Dice así:

"Todos hablaban a grito pelado. Un aparato de musica sintética arrullábales con un solo de super cornetín de pistón".

¿Cuántas veces nos hemos encontrado en esta situación, mis amigos?.
(Lean bien la frase).
¿Cuántos de éstos momentos pasamos a lo largo de nuestras vidas?.
¿Cuántos?.......................................................................

(CoMuniDad DeL AniLLo, hoy y siempre.)

Recuerdos II



Uno de los mejores momentos de mi vida.

Junto a mi hermano mayor. Escuchando, sintiendo y viajando.

Quedará grabado por siempre en mi memoria.



*I`ll see U on the DarK Side oF The MooN*