miércoles, 21 de abril de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010
Doctor Amor
Quiero curarme definitivamente. Dejar de rezar por las noches, olvidarme de que estás ahí. Despertar un buen día y no sentir el dolor, no ver las marcas que siguen creciendo en esa parte de mi cuerpo, no necesitar de remedios ni recetas mágicas.Remedios chinos e infalibles que no hacen otra cosa que apaciguar lo que está engendrado, lo que crece.
Quiero volver atrás. Posicionarme en el momento en el que empecé a enfermarme. Reconocer el error de no haber evitado el contagio y de no haber escuchado al médico. “Esto no tiene cura”.
Tendría que haberme vacunado contra este mal y no lo hice. Ahora, las manos me pesan, los brazos me pesan, las piernas me pesan, los ojos me pesan…no tanto como el corazón. Ahora sólo quiero caer desmayada entre tus brazos como la primera vez y que me digas que todo va a estar bien. Que tus palabras me lleguen tanto como tus abrazos. Dejar de llorar cada vez que lo hacemos por darme cuenta que la peor enfermedad que enfrenté durante los últimos dos años de mi vida fue el desamor.
Quiero volver atrás. Posicionarme en el momento en el que empecé a enfermarme. Reconocer el error de no haber evitado el contagio y de no haber escuchado al médico. “Esto no tiene cura”.
Tendría que haberme vacunado contra este mal y no lo hice. Ahora, las manos me pesan, los brazos me pesan, las piernas me pesan, los ojos me pesan…no tanto como el corazón. Ahora sólo quiero caer desmayada entre tus brazos como la primera vez y que me digas que todo va a estar bien. Que tus palabras me lleguen tanto como tus abrazos. Dejar de llorar cada vez que lo hacemos por darme cuenta que la peor enfermedad que enfrenté durante los últimos dos años de mi vida fue el desamor.
martes, 13 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
Frase al oído
Sentados en el sillón, hartos de besarnos y mirarnos con admiración, su boca pronunció la frase más hermosa que nunca jamás escuché y, en ese instante supe que , todavía, algún día, quizás, aún me queden cosas hermosas por vivir.
Una semana más tarde, sentados en la sala de espera del hospital, tomé su brazo, lo miré a los ojos y le repetí su misma frase.
"Cuando sea grande, quiero ponerme de novio/a con vos".
Dos miradas cómplices. Dos corazones hartos de latir. Dos vidas y un mismo sentimiento: "all we need is love".
Una semana más tarde, sentados en la sala de espera del hospital, tomé su brazo, lo miré a los ojos y le repetí su misma frase.
"Cuando sea grande, quiero ponerme de novio/a con vos".
Dos miradas cómplices. Dos corazones hartos de latir. Dos vidas y un mismo sentimiento: "all we need is love".
sábado, 10 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Supuestas suposiciones
Si tuviera que juntar lo que queda, alcanzaría con guardarlo en una de esas bolsas diminutas. Si tuviera que recordar lo que era, alcanzaría con mirar una de esas paredes con agujeros, venidas abajo, ajadas, cubiertas por la húmedad.
Si de promesas incumplidas se tratara, te llevarías todas las nominaciones y premios. “Nadie, nunca, nada”, sería el título de la película y vos, el protagonista.
Tan omiso como abandonado. Tan frío como desalineado. Tan cínico como reverente. Una cortina de humo. Un castillo de naipes. Un discurso sin sustento.
Si tuviera que decirte lo que siento, no alcanzaría la vida entera. Si tuviera que borrar ese momento, no bastaría mi ceguera.
Si de historias que llegan a la nada se tratara, nosotros seríamos el crimen perfecto.
Ingenuos como desconfiados. Distintos como enfrentados. Lejanos como separados.
Marionetas en el medio de la noche. Dos idiotas resentidos. Dos ángeles caídos. Dos canciones con final.
Si de promesas incumplidas se tratara, te llevarías todas las nominaciones y premios. “Nadie, nunca, nada”, sería el título de la película y vos, el protagonista.
Tan omiso como abandonado. Tan frío como desalineado. Tan cínico como reverente. Una cortina de humo. Un castillo de naipes. Un discurso sin sustento.
Si tuviera que decirte lo que siento, no alcanzaría la vida entera. Si tuviera que borrar ese momento, no bastaría mi ceguera.
Si de historias que llegan a la nada se tratara, nosotros seríamos el crimen perfecto.
Ingenuos como desconfiados. Distintos como enfrentados. Lejanos como separados.
Marionetas en el medio de la noche. Dos idiotas resentidos. Dos ángeles caídos. Dos canciones con final.
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